image

11-11-08

Un cuarto de siglo

La conocí bajo el calcinante sol quiteño, llevaba puesta unas gafas de mosquito que están de moda, ropa casual para un día de caminata, una mochila más grande que ella, eso llevaba.

Aunque antes de notar lo que traía me fije en su sonrisa, la había imaginado tantas veces que en ese momento la realidad supero a las imágenes que tiempo atrás habían nacido en mi mente.

Y hoy, luego de un año y un poco más de ese día, me duele el guacho.

Y es que una idea ronda mi cabeza, es esa idea la que provoca que mis manos tiemblen; si, cuando existen sentimientos muy fuertes – alegría inmensa o rabia furibunda – a pesar de mi mirada calmada o de la voz relajada, mis manos delatan todo.

Si llegaste hasta aquí y no comprendes estas líneas, gracias por tu lectura y por compartir esta locura. Es que ya es difícil no poder pasar junto a ella mañana, y es más difícil aún hacerlo tan distantes.

Por cierto, mañana gritaré al despertar:

“Tengo un cuarto de siglo”

One Comment on “Un cuarto de siglo”

  • iPab

    Clap, clap, clap.

    Muy bien muchacho. Ya tienes a tu cuarto de siglo, y a la mujer que quieres. Algún día esta maldita distancia se quedará en el olvido, y todos seremos felices junots. Y Cerca.

    te te

    11-22-08 » 6:15 am »

Leave a Comment